Vender en Estados Unidos hablando español
Llevamos años haciendo eventos en ciudades de Estados Unidos y todos han sido en español. Incluido el congreso anual que hicimos en Miami. No fue una limitación: fue la decisión.
El error de traducir
Mucha gente asume que entrar a Estados Unidos significa pasar todo al inglés y suavizar la forma de hablar. En el segmento latino eso se siente inmediatamente y aleja.
La persona a la que le hablas emigró, montó un negocio y sostiene a una familia en un país que no era el suyo. No quiere que le hables como gurú traducido. Quiere que le hables como le hablarías en su cocina.
Lo que sí cambia respecto a México
El idioma no cambia. Estas tres cosas sí:
- El nivel de ingreso y el precio. La misma oferta soporta números distintos, y el cliente compara contra costos de vida distintos.
- El calendario. Las temporadas fuertes, los días de pago y los periodos de vacaciones no coinciden con los mexicanos.
- La distancia entre ciudades. Un evento en la Bahía de San Francisco cubre San José y Fremont porque en la práctica son el mismo mercado. Un evento en otra ciudad a dos horas no arrastra a nadie.
Dónde sí y dónde no
No todas las ciudades funcionan igual. Nosotros medimos ciudad por ciudad y descubrimos que algunas con población latina grande no producen porque el público disponible para este tipo de evento es chico, y otras que parecían menores rinden muy bien.
La lección general: no elijas ciudad por tamaño de población hispana. Elígela por evidencia de tus propias campañas en esa ciudad.
La confianza pesa más que en México
Alguien que emigró y sostiene un negocio ha visto pasar a muchos vendiendo humo. Antes de comprarte va a verificar que existes: si tienes oficina, si hay equipo, si hay entidad legal, si otros compraron y qué dicen.
Por eso publicamos nuestra dirección, nuestra entidad registrada en Florida y la fuente de cada cifra. En ese mercado, la verificabilidad no es un detalle de cumplimiento: es parte de la oferta.